Rectoría de la UTN hace un llamado por la solidaridad y la paz

 

Jose Alberto Rodríguez Arguedas

Dirección de Comunicación Institucional

 

La Rectoría de la Universidad Técnica Nacional expresa su honda preocupación por las expresiones de odio, violencia y xenofobia, que se han hecho visibles en los últimos días, protagonizadas por un pequeño grupo de personas que no representa en absoluto el sentimiento nacional.  

Son conductas que deben ser rechazadas vigorosamente, por completo ajenas al tradicional espíritu de solidaridad y concordia que caracteriza al pueblo costarricenses, y reñidas categóricamente con nuestra tradición de fraternidad y pleno e incondicional respeto a los derechos humanos de todas las personas, sin distinción ninguna.

Afortunadamente, los costarricenses nunca hemos tenido que buscar refugio en otros países, al sufrir persecución y amenazas en nuestro suelo patrio. Pero hemos hecho nuestro el sufrimiento de los pueblos que sí han tenido que buscar ese refugio, y a lo largo de nuestra historia, le hemos abierto las puertas de nuestra Patria, de nuestras comunidades, de nuestros hogares y de nuestras instituciones, a miles de personas que han sufrido persecución, cárcel y amenazas en sus países de origen.

Pero, además, y no sobra recalcarlo, resulta claro que el pueblo de Costa Rica ha forjado su destino histórico con el aporte valioso y generoso de muchos migrantes, originarios de decenas de países, que, a lo largo de muchos años de nuestra historia, han contribuido con su esfuerzo a construir el país que tanto nos enorgullece.

Por eso, el artículo primero de nuestra Constitución Política, expresa con toda firmeza que Costa Rica es una República democrática, libre,

independiente, multiétnica y pluricultural, porque reconocemos el gran aporte que a lo largo de los años le han brindado al país personas de todos los orígenes, de todas las razas, de todas las culturas, las que siempre tuvieron abiertas las puertas de nuestro país y de nuestra estimación y respeto en todos los momentos de nuestra historia nacional.

Por eso debemos rechazar con toda fuerza la violencia y el odio a los extranjeros y refugiados que han expresado hace unos días un grupo de personas que, con una gran miseria espiritual, no representan en modo alguno al pueblo costarricense. Nuestro pueblo es exactamente lo contrario de ellos: abierto, generoso, respetuoso, solidario y pacífico.

Por eso, hago un llamado especial a nuestra comunidad universitaria, académicos, estudiantes y personal administrativo, y a la comunidad nacional en general, para que todos participemos vigorosa y decididamente en la Gran Marcha Nacional por la Paz y la Solidaridad en Costa Rica, que realizaremos en la mañana del próximo sábado 25 de agosto.

Digamos NO A LA XENOFOBIA Y EL ODIO, ajenos por completo a las tradiciones costarricenses y al espíritu de nuestro pueblo. Expresemos los mejores valores del alma costarricense, y cerremos el paso de los que quieren arrastrarnos a su lamentable condición de miseria espiritual y moral.