La  UTN es una institución estatal de educación superior universitaria cuyo fin es dar atención a las necesidades de formación técnica que requiere el país. Su misión es “brindar una educación integral en el marco de la moderna sociedad del conocimiento, centrando su acción académica en el área científica, técnica y tecnológica, en la investigación de alta calidad y en la innovación como elemento fundamental para el desarrollo humano con responsabilidad ambiental, en articulación con los sectores productivos de la sociedad” (Plan Institucional de Desarrollo Estratégico, 2011-2021).

En el cumplimiento de esta apoteósica tarea social, se genera una propuesta educativa integral basada en las ciencias de la complejidad y que supone el reconocimiento del mundo como una red de relaciones entre las distintas partes de un todo global y en las que todos aprendemos constantemente.

Nuestro modelo educativo plantea estrategias y prácticas pedagógicas centradas en el aprendizaje, así como una gestión de formación holística en la que las habilidades sociales se complementan con las habilidades y conocimientos específicos del área de trabajo. Desde esta visión holística, las prácticas educativas en la UTN deben encontrar su origen en el pensamiento crítico y creativo, en el desarrollo de líderes participativos comprometidos con la sociedad, cuya formación es contextualizada a partir de estudios interdisciplinares, de experiencias transdisciplinares y de proyectos que faciliten la comprensión, la reflexión y las respuestas innovadoras.

El proceso educativo en la UTN supone, entonces, además de la integración de la enseñanza y el aprendizaje, la integración sistémica de todos los actores de dicho proceso; para ello requiere que desde la gestión educativa, se respalde y se apoye al aprendiente, ofreciéndole nuevas alternativas, posibilidades y retos que le estimulen en su búsqueda de información y en la construcción de nuevos conocimientos, a través de estrategias de aprendizaje colaborativo, interaprendizaje y autogestión del aprendizaje. Planteamos un diseño curricular interdisciplinar e integrador que, en el marco de la flexibilidad y la transformación y, en la consecución de perfiles profesionales que respondan a las necesidades del mundo productivo y al continuo avance de la tecnología como motores de desarrollo social, valore tanto el saber conocer y saber hacer como el saber ser y saber convivir; un currículo que permita la producción de conocimientos, tanto en los estudiantes como en los docentes. De igual manera, la gestión curricular está orientada al desarrollo humano y de competencias profesionales y personales, en el marco de la sociedad del conocimiento.

Desde este punto de vista, la Política Curricular de la UTN busca asegurar el perfil académico en el nivel de Diplomado, al establecer un componente práctico del 70%. Esto promueve el diseño de programas de estudios pertinentes centrados en la formación y desarrollo de habilidades técnicas que facilitan la inserción en el mundo laboral de los graduados de la UTN. En este sentido, los ejes orientadores de la gestión y desarrollo curricular dentro de los cuales se encuentran la pertinencia, interdisciplinaridad, integración, plurilingüismo, flexibilidad, equidad, entre otras, procuran el desarrollo de programas de estudios, que a través de estrategias metodológicas y evaluativas adecuadas integran, desde el diseño, todo el proceso académico; esto es, a lo largo de toda su formación, los estudiantes de la UTN se enfrentan a la elaboración e implementación de trabajos de investigación y acción social, acordes con el perfil definido, tanto para el pregrado, el grado así como para el postgrado universitario.

Consecuentemente, las metodologías de aprendizaje orientado al desarrollo de proyectos, el análisis de casos, las simulaciones y el aprendizaje basado en problemas son la base del proceso de evaluación, autoevaluación y coevaluación en la UTN.

Por su parte, la UTN propicia la incorporación de la tecnología como recurso de apoyo que enriquece los procesos de aprendizaje en todas las etapas de la formación universitaria.

Proponemos un proceso educativo que, desde toda la gestión institucional, cultive una conciencia crítica en las dimensiones social, cognoscitiva, científica, ecológica, económica, tecnológica, espiritual y política, que además fomente y coadyuve en la formación de profesionales que contemplen en sus atisbos, un alto sentido de responsabilidad de sí mismos y con los demás. La formación integral desde un enfoque filosófico, humanista y científico, se sitúa como elemento nuclear de su gestión educativa y va dirigida a crear circunstancias cognitivas en las cuales los aprendientes logren una adecuada formación para la vida, que integre lo técnico, lo humano, la innovación y el desarrollo, con el objetivo de fomentar la investigación, la implementación de nuevas tecnologías, el desarrollo sostenible, la conservación del ambiente y el emprendedurismo.

Desde una perspectiva innovadora, entonces, la oferta académica de la UTN apuesta por el desarrollo de competencias profesionales y laborales. Así, la formación académica y profesional se distingue de otros centros de educación superior estatal en tanto el diseño de todas sus carreras procura salidas laterales en niveles de pregrado, con un perfil ocupacional y técnico claro que le facilita al graduado su inserción laboral y su vinculación con los sectores productivos del país, mismos que dan paso a un prolífico desarrollo y crecimiento académico institucional.