De residuos a recursos: docente de la UTN expone en cumbre internacional el potencial de la biorrefinería alimentaria

Noticias Sede Atenas
Creado: 24-04-2026 16:08:00
  • La ingeniera Ana María Bárcenas Parra, docente e investigadora de la Universidad Técnica Nacional (UTN), presentó una ruta práctica para transformar subproductos de la industria alimentaria en ingredientes de alto valor agregado.

     

Ronny Rosales Robles
Encargado de Comunicación y Mercadeo, Sede de Atenas

 

Atenas, Costa Rica. El 24 de abril de 2026, en modalidad virtual, la ingeniera Ana María Bárcenas Parra, docente e investigadora de la Universidad Técnica Nacional (UTN) Sede de Atenas, participó como ponente en la III Cumbre Internacional de Mujeres Líderes en Bioeconomía Circular, donde llamó a acelerar la transición hacia sistemas alimentarios verdaderamente sostenibles mediante el aprovechamiento integral de los subproductos industriales.

Durante su exposición magistral, titulada “Aprovechamiento de subproductos de la industria alimentaria”, Bárcenas planteó que el cambio climático, la presión sobre los recursos y la competitividad del sector alimentario exigen un giro de mentalidad: pasar de ver los residuos como un costo inevitable, a entenderlos como una fuente de valor. En ese marco, subrayó la necesidad de fortalecer alianzas entre academia e industria para convertir desechos orgánicos en soluciones con impacto económico, ambiental y social.

El contexto es contundente. A nivel global, explicó la académica, se pierden cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos al año, equivalente a alrededor del 30% de la producción mundial, y con una huella climática asociada de aproximadamente 8% de las emisiones globales. En la escala industrial, añadió, la ineficiencia también se refleja en procesos donde, en algunos casos, de cada 100 gramos de materia prima que ingresan a planta, solo 40 gramos terminan como producto final, mientras el resto se descarta o se subutiliza.

Como respuesta, Bárcenas propuso el enfoque de “biorrefinería alimentaria”, un modelo que busca que las plantas procesadoras funcionen como centros de transformación integral, extrayendo el máximo valor de lo que hoy se desecha. Señaló que muchos subproductos conservan alto valor nutricional (como antioxidantes, fibra, vitaminas, minerales y aceites esenciales) y pueden convertirse en ingredientes funcionales para consumo humano, insumos para piensos más sostenibles e incluso materias primas para sectores como el farmacéutico y de suplementos, por ejemplo, el carbonato de calcio recuperado de la cáscara de huevo.

El impacto del planteamiento se vuelve aún más tangible cuando se aterriza en experiencias locales. La ponente compartió casos desarrollados por estudiantes de Ingeniería en Tecnología de Alimentos de la UTN Sede de Atenas, entre ellos: el uso de pulpa y borra de café orgánico, secadas con tecnología solar, para elaborar harinas nutritivas utilizadas en galletas dentro de cooperativas; la valorización de cascarilla de cacao para infusiones ricas en antioxidantes y como ingrediente funcional; y la transformación de cáscara de piña y frijoles de “segunda calidad” en procesos fermentativos y harinas hiperproteicas con potencial para nutrición infantil.

Bárcenas enfatizó que la adopción de estas soluciones debe ser viable para el tejido productivo real del país: tecnologías de extracción y recuperación (como la degradación enzimática) deben ser accesibles y costo-efectivas, para que las MiPymes puedan innovar sin comprometer su rentabilidad.

La participación de la UTN en este espacio internacional reafirma una idea clave: la economía circular no es un discurso decorativo, sino una estrategia concreta para producir mejor. Cuando la ciencia aplicada se encuentra con el territorio, los “residuos” dejan de ser el final de la cadena y se convierten en el inicio de nuevas oportunidades para la industria alimentaria y para quienes sostienen, día a día, la producción en nuestras comunidades.