Gabriela Montes de Oca
Directora del CEDS
En el marco del proyecto “Nanofertilizantes obtenidos a partir de residuos agroindustriales como alternativa para promover una agricultura sostenible dentro de un enfoque de bioeconomía circular”, financiado por la convocatoria CR INNvestiga de la Promotora Costarricense de Innovación e Investigación y ejecutado de manera conjunta por el Centro de Estudios sobre Desarrollo Sostenible (CEDS) y el Laboratorio Nacional de Nanotecnología (LANOTEC) del Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT), se realizaron una gira de articulación que vinculó a personas productoras, cooperativas y al equipo investigador, con el objetivo de transformar residuos agroindustriales en soluciones tecnológicas de alto valor para el sector agrícola.
La iniciativa busca cerrar brechas entre la investigación aplicada y las necesidades reales del territorio, promoviendo prácticas sostenibles y modelos de economía circular.
Durante la jornada del 3 de febrero, el equipo de investigación visitó la Finca familiar San José, productora de fresa ubicada en Poás de Alajuela, donde se dialogó con el productor sobre los retos productivos y el manejo de subproductos. En este espacio se identificó el potencial de tallos, hojas y fruta de descarte como materias primas para el desarrollo de nanofertilizantes, revalorizando esta biomasa que tradicionalmente se utiliza como residuo.
La gira continuó en CoopeVictoria, en Grecia de Alajuela, referente nacional del sector agroindustrial. En este espacio, se realizó recolección de cáscara de café y bagazo de caña de azúcar, subproductos que se generan en grandes volúmenes como resultado de los procesos agroindustriales, y que serán utilizados como materia prima para la producción de nanofertilizantes, se fortaleció el intercambio de conocimiento en torno a la sostenibilidad y aprovechamiento de subproductos, aspectos clave para generar soluciones basadas en ciencia.
Esta gira de articulación permitió consolidar alianzas estratégicas y sentar las bases para el desarrollo de innovaciones con impacto directo en la productividad agrícola, la reducción de residuos y la generación de valor a nivel local. Asimismo, reafirma el compromiso del proyecto con una agricultura más eficiente y sostenible, alineada con los principios de la bioeconomía circular, demostrando cómo la ciencia puede surgir del territorio y retornar a él en forma de soluciones concretas.