UTN fortalece su preparación ante el nuevo Modelo de Acreditación 2025 del SINAES

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Creado: 18-03-2026 10:00:33

Lilliana García Vargas

Asesora Técnica, Dirección de Evaluación Académica 

 

El pasado jueves 12 de marzo, el personal de la Dirección de Evaluación Académica (DEVA) de la Universidad Técnica Nacional (UTN) participó en una jornada de capacitación sobre el nuevo Modelo de Acreditación 2025 del Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES), herramienta que orientará los futuros procesos de acreditación y reacreditación de carreras universitarias. 

La actividad contó con la participación de personas expertas del SINAES, entre ellas, la M. Sc. Rosa Adolio Cascante, quien expuso los principales cambios, alcances y orientaciones técnicas del nuevo modelo, así como sus implicaciones para la gestión de la calidad académica en las instituciones de educación superior. De cara a los retos actuales de la formación universitaria, este nuevo marco representa un ajuste estratégico relevante, al incorporar una visión más integral, explícita y adaptable de la calidad. 

Uno de los principales avances del modelo es que fue diseñado para aplicarse tanto a carreras impartidas en modalidad presencial como no presencial, e incluso contempla procesos de acreditación en varias sedes, con diversas modalidades educativas y bajo la metodología de conglomerado, cuando corresponda. Esto permite evaluar realidades académicas más complejas con un solo marco de referencia, respondiendo mejor a la diversidad institucional y a las distintas formas en que hoy se organiza la oferta académica. 

Asimismo, el modelo fortalece la consistencia técnica de la evaluación al estructurarse en seis dimensiones y 59 pautas, cuyo análisis se sustenta en criterios explícitos como pertinencia, coherencia, relevancia, suficiencia, idoneidad, equidad, eficacia, eficiencia y transparencia. Esta redefinición no solo ordena mejor la evaluación, sino que también facilita una lectura más clara, trazable y homogénea de la calidad de las carreras, tanto para las comunidades académicas como para los equipos de pares evaluadores. 

Durante la capacitación también se destacó que el nuevo modelo refuerza el concepto de calidad desde varios ejes orientadores, entre ellos la formación profesional, la equidad, inclusión y responsabilidad social, el pensamiento crítico, creativo, innovador y científico, y la gestión académica y administrativa. Esta lógica amplía la mirada sobre la calidad, alejándola de una visión meramente documental y acercándola a una comprensión más sustantiva del valor formativo de las carreras. 

Otro cambio relevante es la manera en que se organiza la evidencia. El modelo clasifica las fuentes de información y distingue entre información compartida y diferenciada, según se trate de procesos individuales, por sedes, modalidades o conglomerados. En los procesos con varias sedes, por ejemplo, se definieron 67 fuentes compartidas y 70 diferentes, mientras que en conglomerados se trabaja con fuentes compartidas, diferentes y otras sujetas a análisis de similitud. Esta estructura aporta mayor orden metodológico y permite valorar con más precisión tanto los elementos comunes como las particularidades de cada contexto evaluado. 

De igual forma, se explicó que el modelo incorpora una lógica de decisión más estructurada, basada en el puntaje obtenido y en rangos previamente definidos. Según lo abordado en la capacitación, una calificación de 80 o más conduce a la acreditación de la carrera; entre 70 y 80, la decisión queda sujeta a análisis del Consejo Nacional de Acreditación, con especial atención a las pautas de categoría A no cumplidas; y con 70 o menos, la decisión es no acreditar. Este esquema hace más visible la relación entre evaluación, conformidad y toma de decisiones, fortaleciendo la transparencia del proceso. 

Otro aspecto de alto valor es que el nuevo modelo robusteció los espacios de retroalimentación técnica durante la evaluación externa. Se incorpora una dinámica de mayor interacción entre la carrera, la unidad de calidad, el equipo de pares evaluadores y el SINAES, incluyendo una reunión conjunta para revisar valoraciones y construir el compromiso de mejoramiento preliminar, así como un plazo de ocho días para presentar observaciones y el compromiso de mejoramiento final. Este ajuste convierte la evaluación externa en un proceso más dialogado, argumentado y útil para la mejora institucional. 

En materia de reacreditación, el modelo refuerza de forma clara el enfoque de mejora continua. Además de valorar el estado actual de la carrera, se incorpora el análisis de los logros del periodo de acreditación anterior, así como la sostenibilidad y crecimiento de las fortalezas identificadas previamente. En otras palabras, la reacreditación deja de ser solo una revisión del presente y pasa a consolidarse como una evaluación de trayectoria, capacidad de aprendizaje institucional y madurez del proceso académico. 

Durante la jornada también se aclararon varias implicaciones operativas importantes para las instituciones. Entre ellas, que en los procesos de reacreditación las carreras vendrán con el nuevo modelo a partir de 2027; que las carreras acreditadas bajo el modelo 2009 concluirán su ciclo con ese mismo modelo, incluso en lo relativo al ACCM; y que los formatos oficiales a utilizar serán los definidos por el propio SINAES. Estos elementos son clave para la planificación institucional y para la adecuada transición entre modelos. 

Esta capacitación permitió al equipo de DEVA actualizar sus capacidades técnicas y fortalecer su preparación para acompañar a las carreras de la UTN en sus procesos de autoevaluación, acreditación, reacreditación y mejora continua, en consonancia con las nuevas disposiciones del SINAES. Más allá de una actualización normativa, la jornada representó una oportunidad para alinear criterios, anticipar ajustes internos y proyectar con mayor claridad la ruta de aseguramiento de la calidad académica en la Universidad.

Con este tipo de acciones, la Universidad Técnica Nacional reafirma su compromiso con una cultura de calidad basada en la evidencia, la reflexión crítica, la mejora continua y la pertinencia de su oferta formativa, consolidando una gestión académica cada vez más sólida, transparente y orientada al futuro.