Movilización del conocimiento: transformar la investigación en acción e impacto social.

Noticia
Creado: 09-09-2026 00:17:46
Por Virna Fallas Molinari, Dirección de Comunicación y Mercadeo.
Colaboración:
Douglas Barraza, Mauricio Araya y Elizabeth Ordóñez
Área de Investigación, Sede deGuanacaste

 

Del 1 al 3 de septiembre se desarrolló, en modalidad virtual, el curso Movilización del Conocimiento (MdC), impartido por la docente Laura Heller, de la Universidad de York, Ontario, Canadá. En la actividad participaron personas docentes y administrativas de la Sede de Guanacaste, la Sede Central y la Administración Universitaria de la Universidad Técnica Nacional.

A lo largo de tres jornadas, las personas participantes profundizaron en un tema que adquiere cada vez mayor relevancia para las universidades, los centros de investigación y las instituciones públicas: cómo lograr que el conocimiento generado a partir de la investigación trascienda las publicaciones académicas y contribuya de manera efectiva a la toma de decisiones, la formulación de políticas públicas, las prácticas profesionales y los procesos de transformación social.

El curso se estructuró en torno a tres grandes ejes: la comprensión de la movilización del conocimiento, su implementación y su evaluación.

La movilización del conocimiento puede entenderse como el conjunto de procesos mediante los cuales la evidencia y los resultados de investigación se comparten, adaptan y ponen a disposición de distintos actores para favorecer su utilización. Durante el curso se enfatizó que este proceso va mucho más allá de la simple difusión de información, pues implica vincular la creación del conocimiento con su aplicación y generar condiciones que permitan establecer puentes entre ambos ámbitos.

Desde esta perspectiva, la investigación amplía su capacidad para producir cambios concretos en las personas, las organizaciones y las comunidades. No se trata únicamente de comunicar hallazgos, sino de procurar que estos puedan ser comprendidos, apropiados y utilizados por quienes tienen la posibilidad de incorporarlos en sus decisiones, prácticas o contextos de acción.

La segunda jornada estuvo orientada a trasladar estos principios a la práctica. Las personas participantes trabajaron en la definición de objetivos, la identificación de audiencias o personas usuarias y la selección de métodos adecuados para distintas iniciativas de movilización del conocimiento.

Entre los posibles públicos se contemplaron responsables de políticas públicas, proveedores de servicios, comunidades, personas investigadoras y población en general. Uno de los aspectos centrales fue comprender que movilizar conocimiento exige reconocer las características, necesidades y contextos de quienes potencialmente utilizarán la evidencia.

En este sentido, informar constituye apenas un primer nivel de acción. Dependiendo de los objetivos de cada iniciativa, también puede ser necesario involucrar a distintos actores, promover acciones concretas y generar condiciones que permitan sostener los cambios a lo largo del tiempo.

La tercera y última jornada se concentró en la evaluación y en la planificación de los pasos posteriores. Se analizaron distintas formas de determinar si una iniciativa de MdC alcanza los resultados esperados, mediante indicadores relacionados con el alcance, la utilidad, el uso de la información, la colaboración, los cambios en el conocimiento, las modificaciones en las actitudes e incluso las transformaciones en sistemas, prácticas y políticas.

También se destacó la importancia de combinar información cuantitativa con evidencia cualitativa. Conocer quién utilizó la información, de qué manera lo hizo, qué ocurrió como resultado de ese uso y por qué determinado cambio resulta significativo permite comprender con mayor profundidad el impacto real de una iniciativa de movilización del conocimiento.

La evaluación realizada por las personas participantes al finalizar el curso reflejó una experiencia ampliamente positiva. La mayoría calificó la actividad como “Excelente” y una persona como “Muy bien”. Además, todas manifestaron interés en continuar profundizando en el tema de la movilización del conocimiento.

Entre los aspectos más valorados se señalaron las actividades grupales, la comunicación horizontal de la docente y la utilidad de las herramientas de planificación compartidas durante las sesiones. Asimismo, varias personas expresaron su intención de incorporar los aprendizajes adquiridos en publicaciones científicas, talleres, seminarios y futuros proyectos de investigación.

Más que limitarse a comunicar resultados, la movilización del conocimiento invita a concebir la investigación desde su potencial de uso e impacto desde las etapas iniciales de cada proyecto. Este cambio de perspectiva constituye uno de los principales aprendizajes del curso: generar conocimiento es fundamental, pero lograr que ese conocimiento circule, dialogue con otros saberes y contribuya a transformar la realidad representa un desafío igualmente relevante.