Dusting Oreamuno, Fidelia Solano,
Carrera de Ingeniería en Salud Ocupacional y Ambiente, Sede Guanacaste. Universidad Técnica Nacional
Douglas Barraza, Rocío Loría y Ariel Valverde
Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas - IRET y Programa Salud, Trabajo y Ambiente en América Central – SALTRA, Universidad Nacional
El viernes 26 de junio del año en curso dio inicio la primera sesión, de siete, del curso dirigido a guardaparques, guías turísticos, personas voluntarias de los Comités de Vigilancia de los Recursos Naturales (COVIRENAS), guardabosques y gestores ambientales de la Península de Osa, con el propósito de fortalecer sus conocimientos y capacidades en materia de seguridad y salud ocupacional en áreas silvestres protegidas.
Esta iniciativa se desarrolla en el marco del proyecto CONARE “Fortalecimiento de las Capacidades Locales (FOCAL 2.0)”, coordinado por el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional de Costa Rica (IRET-UNA). En el proceso participan también la Universidad de Costa Rica (UCR), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y la Universidad Técnica Nacional (UTN), por medio de la carrera de Ingeniería en Salud Ocupacional y Ambiente de la Sede Guanacaste.
Durante esta primera sesión se introdujeron conceptos fundamentales de salud ocupacional aplicados al trabajo en áreas protegidas, tales como la identificación de peligros, la valoración de riesgos, la prevención de accidentes e incidentes laborales, así como la importancia de reconocer condiciones y actos inseguros en entornos naturales. Estos temas son especialmente relevantes para personas que realizan recorridos en campo, atención a visitantes, vigilancia ambiental, control territorial, educación ambiental y gestión comunitaria en zonas de alta biodiversidad como la Península de Osa.
El curso busca contribuir a que quienes trabajan o colaboran en la protección de los recursos naturales cuenten con mejores herramientas para cuidar su salud, prevenir lesiones y responder de manera más segura ante las condiciones propias del trabajo en campo, tales como calor, humedad, senderos irregulares, fauna silvestre, exposición a la lluvia, esfuerzo físico y aislamiento geográfico.
Con este tipo de acciones, las universidades públicas costarricenses reafirman su compromiso con la sociedad, aportando conocimiento, acompañamiento técnico y formación pertinente a las necesidades de los territorios. Asimismo, se fortalece el vínculo entre la academia y las comunidades, reconociendo el papel fundamental que cumplen las personas guardaparques, guías, COVIRENAS, guardabosques y gestores ambientales en la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales.
El desarrollo de este curso representa un paso importante para promover una cultura preventiva en el trabajo ambiental y turístico de la Península de Osa, integrando la conservación de la naturaleza con la protección de la salud y la vida de quienes la cuidan día a día.