- La conmemoración abrió un espacio para reflexionar sobre el significado actual de la independencia y los desafíos que enfrenta el país más de dos siglos después de 1821.
Ronny Rosales Robles
Encargado de Comunicación y Mercadeo, Sede de Atenas
Atenas, Costa Rica. La Universidad Técnica Nacional (UTN), Sede de Atenas, conmemoró los 205 años de la Independencia de Costa Rica, en una jornada que permitió recordar el valor histórico de esta fecha y trasladar su significado hacia algunos de los desafíos que enfrenta actualmente el país.
La celebración sirvió también como espacio de reflexión sobre una idea que trasciende la independencia política alcanzada en 1821: la necesidad de preservar capacidades nacionales que permitan al país tomar decisiones sobre su propio desarrollo, especialmente en ámbitos estratégicos como la producción de alimentos.
Durante su intervención, Eduardo Barrantes Guevara, decano de la Sede de Atenas, destacó que la independencia debe entenderse como una construcción que requiere atención permanente.
“Hoy conmemoramos 205 años de independencia; sin embargo, esa independencia hay que seguirla defendiendo ante amenazas desde diferentes aristas. Una que nos preocupa es la pérdida de la independencia alimentaria: cada vez dependemos más de importar alimentos y de la producción de otros países. No podemos dejar nuestro arroz y frijoles desprotegidos, porque las familias más vulneradas son también las más amenazadas”, indicó Barrantes.
El mensaje adquiere especial significado desde una sede universitaria estrechamente vinculada con la formación agropecuaria y agroalimentaria. La disponibilidad, producción y acceso a los alimentos forman parte de discusiones que conectan el conocimiento universitario con la realidad económica y social de las comunidades.
La conmemoración permitió así mirar la independencia desde el presente. A 205 años de aquel momento histórico, su significado también puede encontrarse en la capacidad de un país para producir, innovar, proteger sus recursos y garantizar condiciones que permitan a su población acceder a alimentos esenciales.
La fecha deja una reflexión vinculada con su propia vocación académica: hablar de independencia en Costa Rica también implica preguntarnos cuánto de lo que necesitamos somos capaces de producir y cómo protegemos esa capacidad para las próximas generaciones.